Sobre la marcha en favor de las víctimas del conflicto armado del jueves 6 de marzo en Colombia y diferentes ciudades del planeta se ciernen serios peligros. Durante los últimos días se han multiplicado las amenazas de muerte proferidas por grupos paramilitares de la ultraderecha radical contra los organizadores de la movilización, mediante llamadas telefónicas, grafitos en calles de Bogotá, envíos de correos electrónicos y panfletos en varias regiones, la existencia de un comunicado de las Autodefensas Campesinas de Colombia (Grupos paramilitares de extrema derecha en supuesto proceso de desmovilización con el gobierno) en el cual declaran “objetivo Militar” a los convocantes de la jornada.
Las declaraciones del asesor del presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, que afirmó que la marcha convocada contra el paramilitarismo era promovida por las FARC, originó una oleada de amenazas de muerte a sus organizadores y algunos participantes. Ahora, ellos exigen garantías de seguridad para esta convocatoria.
Organizadores de la marcha contra el paramilitarismo colombiano denunciaron este jueves que han recibido amenazas de muerte -vía correo electrónico- de parte de grupos paramilitares como la Organización Nueva Generación (ONG), que tiene presencia importante en el sureño departamento de Nariño.
La denuncia fue hecha pública por los directivos de varias organizaciones sociales y sindicales, quienes pidieron al gobierno del presidente conservador, Álvaro Uribe, que les brinde seguridad a los asistentes a la caminata, prevista para el próximo 6 de marzo y que partirá desde varias ciudades de todo el país.
Exigieron también que Uribe rectifique las declaraciones hechas por su asesor, José Obdulio Gaviria, en las que afirmó que la marcha es organizada y promovida por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo cual, según ellos, ha desencadenado esta ola de intimidaciones.
Organizadores de la marcha contra el paramilitarismo colombiano denunciaron este jueves que han recibido amenazas de muerte -vía correo electrónico- de parte de grupos paramilitares como la Organización Nueva Generación (ONG), que tiene presencia importante en el sureño departamento de Nariño.
La denuncia fue hecha pública por los directivos de varias organizaciones sociales y sindicales, quienes pidieron al gobierno del presidente conservador, Álvaro Uribe, que les brinde seguridad a los asistentes a la caminata, prevista para el próximo 6 de marzo y que partirá desde varias ciudades de todo el país.
Exigieron también que Uribe rectifique las declaraciones hechas por su asesor, José Obdulio Gaviria, en las que afirmó que la marcha es organizada y promovida por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo cual, según ellos, ha desencadenado esta ola de intimidaciones.
Según aseguró Carlos García Marulanda, integrante del comité de impulso de la marcha y miembro del Comité ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos – CPDH- esta situación se presenta después de la estigmatización que contra la convocatoria hiciera el asesor presidencial José Obtusio Gaviria, quien en forma irresponsable y sin medir consecuencias señaló que las FARC están de tras de la marcha.
Gracias a la intolerancia de fanáticos variopintas, lo que se supone eran una manifestación de la unidad nacional en torno a la necesidad de detener esta atroz guerra, se ha convertido en un factor de discordia donde la paz es lo de menos.
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