martes, 17 de marzo de 2009

Historia (a)Patria (la mía)

En otro (a)típico caso de la legislación nacional, la señora Yidis Medina fue condenada por cohecho al confesar que aceptó dadivas para apoyar la reelección, y confesó que fueron algunos miembros del Gobierno los que participaron en este cohecho. Qué ejemplar condenar a esta corrupta mujer. Para estrenarse en el cargo, el nuevo procurador Alejandro Ordóñez decidió eximir de toda responsabilidad al actual embajador de Colombia en Italia Sabas Pretelt de la Vega, y al ministro de Protección Social Diego Palacio Betancourt, por la “yidispolítica”. En el caso también fueron absueltos (los pro-hombres) el ex viceministro Hernán Angarita, el ex director del Das Jorge Noguera y el ex Superintendente de notariado y registro José Félix Lafaurie.
A comienzos de este año, el ex procurador Edgardo Maya Villazón había elevado pliego de cargos contra Pretelt, Palacio, el ex viceministro Hernán Angarita y contra el ex representante a la Cámara Teodolindo Avendaño (hoy preso a lo “Sansón”) por incurrir en presuntas irregularidades disciplinarias.

Es evidente que sentamos un nuevo antecedente en la historia universal de la jurisprudencia: el delito de “cohecho” de una sola persona. ¡Ay! qué orgulloso me siento...

Oites Maruja, me parece buen detalle que vamos a visitar a Yidis en El Buen Pastor.
— Y le llevamos una ruana, porque me imagino el frío que debe estar haciendo en las cárceles bogotanas con tanto 'ventilador' prendido.
— Pobre Yidis, pasó de pedir puestos en el gobierno a aceptar cargos en la Corte Suprema.
— Debe tener mucha ira Yidis pa estar haciendo lo de Sansón: Muera yo con todos los filisteos.
— Verdá Maruja, ¿cómo fue lo de Sansón?
— Sansón era un israelita físicoculturista que tenía mucha fuerza y trabajaba como bultiador en el mercado de Jerusalén, pero después se dedicó a la política y llegó al Parlamento de Israel por el movimiento Filisteos con Uribedonosor.
— ¿Y quién era Uribedonosor?
— Era el rey de Israel, oriundo de Antioquía, que quería seguir de rey y necesitaba el voto de Sansón, que ya había dicho que iba a votar en contra de la reeleción.
— ¿Sansón es el mismo de Dalila?
— Dalila era la reina de Sabas…
— ¿Sabas Pretelt?
— …Y entonces el rey Uribedonosor mandó a Dalila a que convenciera a Sansón de las bondades de la reeleción y que por ahí derecho averiguara de dónde sacaba Sansón la fuerza.
— La tenía en el pelo, ¿cierto?
— Entonces Dalila le prometió a Sansón que si votaba la reeleción, el rey Uribedonosor le daría la Notaría Única de Cafarnaum y las gerencias de los hospitales de Sodoma y Gomorrabermeja.
— ¿O sea que el clientelismo viene desde antes de Cristo?
— Y como la reeleción, además del voto de Sansón, necesitaba también que el parlamentario Teodolindo no votara, entonces Dalila le ofreció a Teodolindo 200 millones de denarios, y al hombre de la emoción le dio correquetealcanzo, o sea daño de estómago.
— ¡Qué diarrea tan valiosa!
— De modo que el rey ganó la reeleción y todos quedaron muy contentos, menos Sansón, al que no le cumplieron.
— ¿Uribedonosor le puso conejo?
— Cuando menos pensaron, Sansón reventó sin mecha y salió con que iba a contar todo. Entonces el rey Uribedonosor le mandó a Dalila pa que le sonsacara dónde tenía la fuerza… Y la pelota de Sansón confesó.
— Casi todos los físicoculturistas son muy ingenuos.
— Entonces Dalila le dijo a Sansón que con esa melena parecía un jipi y lo convenció de que se metiera de Hare Krisna y se tusara la cabeza.
— Cómo se vería Sansón de túnica rosada y pandereta.
— Ya calvo y sin alientos, Sansón contó todo y fue a dar a la guandoca… Mientras tanto, todo Israel estaba conmocionado por los escándalos de la parapolítica y hasta un primo del rey estaba salpicado.
— ¿Parapolítica hasta en la Biblia?
— Ya Mancuso dijo que permearon todo… Te sigo contando: En medio de esta hecatombe política, un ex alcalde de Jerusalem llamado Antanas Antipas propuso la renuncia del rey.
— Claro, esa reeleción era más legal que un robo.
— Mientras tanto, a Sansón en la cárcel le creció el pelo y recuperó la fuerza y fue al palacio del rey Uribedonosor y tumbó las columnas diciendo: ¡Como pal mamón no hay ley, muera yo y todos los filisteos!
— ¡Virgen santa! ¿Aplastó al rey?
— Afortunadamente el rey estaba en su finca El Uberraco y se salvó y subió en las encuestas… Y la propuesta de Antanas Antipas fue desechada por el pueblo, pues si le pedían la renuncia al rey su reemplazo sería el vicerey… Y los israelitas preferían diablos conocidos que Santos por conocer.

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